La mayoría de las organizaciones ya conecta modelos a algún punto de la operación, automatiza flujos específicos o ejecuta proyectos piloto en squads aislados. Aun así, pocas logran realmente escalar la inteligencia artificial como una parte estructural del negocio.
La nueva edición del Global SIAM Survey 2025 expone esa limitación. Según el estudio, el 74% de las empresas señala la integración de sistemas como la principal barrera, seguida por los costos (64%) y la privacidad de los datos (50%). Es decir, el problema ya no es “tener IA”, sino lograr operar la IA en un entorno fragmentado, costoso y rodeado de riesgos.
Es justamente este el panorama que MATH observa diariamente en equipos de tecnología y negocios en Brasil. Y es en este punto donde MATH AI Platform fue diseñada para actuar.
El informe publicado por Grupo Stefanini y Scopism muestra un panorama interesante: el 85% de las empresas ya utiliza IA en la gestión de incidentes, pero pocas logran convertir esta adopción en mejoras de eficiencia consistentes, gobernanza y escalabilidad.
Algunos patrones se repiten:
múltiples proveedores de tecnología, sin coordinación entre si
sistemas heredados (legacy) difíciles de integrar
datos dispersos en diferentes bases de datos y herramientas
iniciativas de IA concentradas en áreas específicas, sin una visión transversal
El problema central no es la IA en sí, sino el entorno que la rodea: empresas con datos, proveedores, aplicaciones y modelos, pero con una baja integración, poca visibilidad y una estandarización prácticamente inexistente.
En la práctica, cada nueva iniciativa de IA tiende a convertirse en un nuevo “foco de complejidad”, en lugar de formar parte de un sistema coherente.
La investigación SIAM confirma un patrón que venimos observando en proyectos empresariales:
La integración se convierte en un desafío al conectar la nube, modelos y sistemas internos.
Los costos se descontrolan cuando cada squad adopta o utiliza IA de forma aislada.
La privacidad y la seguridad de los datos frenan proyectos que avanzan más rápido de lo que la gobernanza puede acompañar.
Sin una capa de orquestación, la organización acumula “islas de IA”: bots, automatizaciones, asistentes y modelos que funcionan bien en entornos aislados, pero que no se comunican entre sí ni con el resto de la operación.
Es en este punto donde muchas empresas descubren que, aun obteniendo resultados puntuales, no logran escalar.
MATH AI Platform, lanzada en junio del 2025, fue desarrollada precisamente para eliminar estas barreras estructurales. Funciona como una capa unificadora de IA sobre el entorno corporativo, conectando modelos, datos, APIs y procesos en una plataforma gobernada, estandarizada y resiliente.
La plataforma integra múltiples proveedores de IA como AWS, Azure, Google Cloud y OpenAI, lo que permite que la organización cambie de modelo o de proveedor sin tener que rediseñar todo el proyecto.
En la práctica, esto significa:
elegir el modelo más adecuado para cada caso de uso
evitar la dependencia de un único proveedor
mantener una arquitectura empresarial estable, incluso cuando la tecnología cambia
Además, la plataforma cuenta con conectores nativos para bases de datos y herramientas empresariales, reduciendo la complejidad de la integración, reduce el acoplamiento y mejorando la visibilidad operativa.
Este enfoque se alinea directamente con otras reflexiones que MATH ha compartido en contenidos como “La era de las pruebas con IA terminó”: no basta con tener modelos potentes si estos siguen desconectados del resto de la arquitectura.
El estudio SIAM identifica los costos como el segundo gran desafío para escalar la IA. No se trata únicamente del costo por llamada, sino el efecto acumulativo de múltiples modelos, equipos y usos en paralelo.
MATH AI Platform integra FinOps nativo para IA, con:
visibilidad de costos por modelo, agente, squad o área
límites configurables por proyecto y por equipo
optimizador inteligente entre modelos, eligiendo la mejor relación entre costo y rendimiento
Esto convierte el costo de la IA en una variable de gestión controlada, y no en una sorpresa al final del mes. Para los equipos de negocio, el efecto práctico es poder vincular el uso de la IA a métricas de eficiencia y retorno, en lugar de tratar el tema como un simple gasto tecnológico.
Esta misma lógica quedó demostrada en el evento Beyond AI, que sucedió en octubre del 2025. En el escenario, los ejecutivos de Ford Motor Company, Yduqs y Dexco abrieron debates sobre FinOps, eficiencia y ROI en proyectos de datos.
La tercera gran barrera identificada por el estudio — la privacidad y la seguridad de los datos — es hoy una cuestión de negocio, y no solo de TI. La LGPD, ISO 42001 y los nuevos requisitos de auditoría presionan a las empresas a demostrar un control sobre el ciclo de vida de la información.
MATH AI Platform fue diseñada con:
criptografía en tránsito y en reposo
control de acceso basado en roles y áreas
enmascaramiento dinámico de datos sensibles, incluso para agentes de IA
logs centralizados y registros de auditoría de extremo a extremo
Esta combinación responde directamente a las exigencias más críticas de la investigación: integración segura, visibilidad sobre lo que los agentes de IA hacen y la capacidad de rendir cuentas ante reguladores, clientes y auditorías internas.
Global SIAM Survey muestra que el 85% de las empresas ya utiliza IA en la gestión de incidentes, pero muchas aún se limitan a lo básico: clasificación de tickets, enrutamiento y respuestas automáticas para casos sencillos.
MATH AI Platform amplía este alcance y lleva la IA hacia un operativo más maduro:
detección anticipada basada en observabilidad, con agentes que monitorean señales de falla antes de que el incidente escale
clasificación automática de tickets, reduciendo el tiempo de triaje hasta en un 70% cuando la arquitectura de datos está bien estructurada
ejecución autónoma de acciones operativas, como el restart de servicios, la limpieza de colas o la activación de workflows predefinidos
El resultado no es solo una atención más rápida, sino una operación capaz de aprender de incidentes anteriores y ajustar sus agentes a lo largo del tiempo, con una gobernanza clara.
El 2025 y el 2026 representan un punto de inflexión: la IA deja de ser un tema de pruebas de concepto para convertirse en infraestructura operativa. Tres factores ayudan a explicar este momento:
la IA dejó de ser una promesa y pasó a operar en procesos core
la presión por compliance aumentó, impulsada por la LGPD, ISO 42001 y las nuevas exigencias de auditoría
la falta de estandarización en integraciones y gobernanza se ha convertido en un problema urgente, ahora evidenciado por los datos de SIAM Survey
Mientras el mercado aún debate si es temprano o tarde para industrializar la IA, la Plataforma ya nació para lidiar con integraciones multi-proveedor, multi-modelo, FinOps y seguridad corporativa como requisitos mínimos, no como opcionales.
Qué pueden hacer los líderes ahora
Para los gestores de negocio y tecnología, algunas preguntas ayudan a traducir el diagnóstico del estudio en acciones prácticas:
¿Dónde está actuando la IA hoy en la empresa? ¿En islas o en una arquitectura integrada?
¿Tenemos visibilidad de los costos de la IA por área, uso y modelo, o solo una cifra sumada al presupuesto de TI?
¿Sabemos exactamente qué datos alimentan nuestros agentes y cómo se protegen y auditan?
¿Nuestras iniciativas de IA están conectadas a indicadores de negocio o solo a métricas técnicas?
Responder a estas preguntas es el primer paso para salir de la lógica de experimentos aislados y entrar en la fase de operación orquestada de la IA.